[PRESENTACIÓN]

Tengo el inmenso placer nervioso de anunciar que estaré presentando el nuevo número de Yuntamule en sociedad dentro de un puñado de días. Será en compañía de un colega fanzinero, El Individuo quien hará harto despliegue con su muestra "Hasta nunca 2016". La cita tendrá lugar el día sábado veintiseis del corriente mes en Punc, librería de culto en Villa Crespo.
El sábado que viene. Cuatro días si no cuento el de hoy ni el del evento.



Es altamente probable que lleve también otra revistita de mi creación. Increíble pero cierto.

[EL NOMBRE]

Muchas veces me han preguntado si el nombre "Yuntamule" significa algo o si es una palabra inventada. Lo cierto es que es una combinación de ambas, porque esta denominación que le da título a mi fanzine, tiene una historia que se remonta a mi más tierna niñez... hace un par de siglos. Je!

Cuentan quienes tenían un mayor grado de conciencia que yo en esa época, que no me gustaba ensuciarme. Alrededor de mis dos años, hubo un par de veces en que acompañé a mi mamá al jardín de infantes donde trabajaba. Mientras ella hacía sus cosas, yo agarraba un baldecito de plástico y salía corriendo al arenero. Cuando mi madre me preguntaba a dónde iba, mi respuesta era: "¡Voy a yuntal mule!". "Yuntal mule" era juntar mugre. No se sabe a ciencia cierta si lo que hacía era juntar los residuos que pudieran quedar como envoltorios de golosinas, hojas secas o ramitas... o qué. Pero la cuestión es que no me gustaba ensuciarme, e iba a juntar mugre. ¿Contradictorio? Puede ser, pero considero que somos seres duales por naturaleza.

Siempre me hizo mucho ruido mental el tema de juntar mugre. De chicuela me encantaba la estética sucia y llena de hollín de los videoclips que veía de Marilyn Manson. Juntamos mugre sin darnos cuenta. La suciedad puede ser tanto física, orgánica, como de pensamiento y espíritu. En el año 2010 participé de una muestra colectiva en Best Bar Cultural con una serie de collages que hice y titulé "Yuntandomule". Recuerdo que en la invitación que hice aclaré: "Ya era hora de vomitar mis bestias." Era el inicio de un largo camino de desintoxicación que estaba haciendo y el arte siempre me sirvió de herramienta en momentos difíciles.

En mis sueños siguió habiendo roña, y cuando gesté este fanzine, sabía que sería un rejunte de situaciones y residuos oníricos. Sueños, ensoñaciones y conversaciones que escucho por ahí son los ingredientes que combino al momento de ponerme a dibujar. Con mucha paciencia y respeto, porque son un trozo de mi ser. Eso significa Yuntamule, que junto mi suciedad para crear esta publicación, que elijo ensuciarme. Después de todo, es necesaria la mugre, hay que sensibilizarse en base a la experiencia.



[EL REGRESO]

El último número de Yuntamule que hice fue el tercero, en el año dosmiltrece. La tercera no fue la vencida y este año, tres años después, luego de tres largas jornadas separadas por meses y más meses (comencé a bocetarlo en abril, lo entinté en julio y ahora en octubre lo he terminado) el cuarto número verá la luz. 

No hacer clic, es una imagen ilustrativa solamente.


Este número, a diferencia de los anteriores está totalmente basado en hechos reales. Considerando la actividad onírica como parte de nuestra realidad, lógicamente. Como no podría ser de otro modo, el cierre está plasmado con una viñeta de "Lo que quiere la Chola, Ramos Generales", que consiste en alguna conversación escuchada por ahí, anotada y dibujada por mí.

Iré subiendo aquí las novedades. Nos estamos viendo.